Aristóteles, Moral a Nicómaco.

El libro, en una cita:

“El hombre se hace justo practicando la justicia”.

En una línea:

El fin propio del hombre es la Felicidad, que depende de la virtud tanto moral (el hábito) como intelectual (la educación y experiencia). Hay que obrar bien, sacando de las circunstancias el mayor partido posible: es importante tanto el acto como la intención. Alaba la prudencia como virtud y hace una alabanza a la amistad como base de la felicidad.

En internet:

Aristóteles, Frases célebres, Casa del Libro.

Más:

Es bastante común, considerarnos mejores de lo que somos; en nuestro pensamiento nos presentamos a nosotros mismos como capaces de actuar bien en condiciones que así lo requieran, aunque luego en la realidad no siempre seamos capaces de serlo (“Cómo Funciona el Cerebro”, Francisco Mora). 

Hoy en día se educa en valores pero no en virtudes (en hábitos, en fuerza de voluntad); lo cual sólo conduce a la frustración: sabemos qué queremos pero no somos capaces de conseguirlo. Aristóteles propone continuidad de actos, que imprime carácter al hombre, y que el Estado habitúe a los ciudadanos a ser virtuosos. 

La crisis de la posmodernidad muestra que las virtudes propuestas por Aristóteles no son compatibles entre sí: no se puede ser a la vez justo y magnánimo, ni otorgar igualdad y libertad y a la vez esperar justicia (igualdad de resultados).  

En concreto, la definición del libro de justicia consiste en una distribución en función del mérito de cada uno. Esto no soluciona los problemas de las sociedades actuales; en ese sentido me parece más práctica y útil la propuesta por Rawls

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