Christine Bonardi, Las Representaciones Sociales.

El libro, en una cita:

“Existe un nucleo central de opinión que nos sirve de referencia estable, al que el hombre no sabe renunciar”.

En una línea:

El hombre utiliza representaciones sociales como base de sus juicios de valor (conocemos a través de representaciones). Al tratar de asimilar nuevos conocimientos, tendemos a modificar la menor cantidad posible de elementos de nuestra representación inicial, y tomamos una posición personal, en función de nuestro sentimiento de pertenencia a un grupo o a una idea.

En internet:

Representaciones Sociales (Wikipedia).

Más:

Es decir, nuestras representaciones mentales, en este caso sociales, tienen una función de construcción de lo real, de comunicación, de controlar el ambiente, que nos permite orientarnos, justificar nuestros actos y forjar una identidad. 

Estas funciones se cumplen comprometiendo lo menos posible las ideas ya asentadas en nuestra mente, lo cual explica lo difícil que resulta cambiar de opinión en las cuestiones que realmente nos importan y que forjan nuestro sentido de pertenencia (a grupos, partidos políticos, equipos de deporte) que son la base de nuestra identidad. 

Se muestra, por tanto, desde otra perspectiva, lo mismo que hemos visto en Ortega (Ideas y Creencias), Punset (buscamos tener razón, no la verdad) y Mora (el cerebro busca coherencia con las ideas previas). 

Como definición, una representación social es “una modalidad particular de conocimiento cuya función es la elaboración de los comportamientos y la comunicación entre los individuos” (Moscovici).  

Por otra parte el libro da un interesante repaso a los métodos de estudios sociológicos y los modelos de explicación de las respuestas recogidas. En cualquier caso se trata de un libro más académico que entretenido.

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