Hannah Arendt, Sobre la Violencia.

El libro, en una cita:
“La violencia puede ser justificable, pero no será nunca legítima”
En una frase.
El poder surge del grupo. La violencia no es irracional ni inhumana: es un instrumento que surge por la rabia y la injusticia y es tentadora por su rapidez e inmediatez. Donde el poder está en peligro aparece la violencia y lo hace desaparecer sin proponer alternativa. 
Internet.
Más.
Frente a quienes instan a la rebelión violenta en las calles basándose en supuestos ideales de izquierdas, la autora nos recuerda que el Marxismo no glorificó la violencia (algo que sí hizo más adelante G. Sorel), sino que afirmaba: “El papel de la violencia en la historia existía, pero era secundario”. Estos nuevos violentos son incoherentes con el pensamiento de Marx. De tal forma que “la práctica de la violencia cambia el mundo, pero origina un mundo más violento”. 

También resulta interesante el poder de la negación: los opuestos no se destruyen sino que se desarrollan mútuamente. En este caso, el poder y la violencia son opuestos: Donde el poder está en peligro aparece la violencia y hace desaparecer el poder sin proponer alternativa. El poder no necesita justificación, lo que necesita es legitimidad. Y la violencia nunca será legítima.

Decimos que la violencia no es irracional ni inhumana porque lo contrario de lo humano es no sentir emociones; su ausencia. Es tan humano sentir rabia como sentir amor.

En cuanto a la violencia organizada, la guerra, aún no se ha encontrado un sustituto por lo que cabe esperar que siga ocurriendo. 

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